Voces y Testimonios
Hace un año que yo, como un vecino más de Alcublas, me vi en uno de los peores días de mi vida.

Hace un año también me vi en uno de los momentos más dramáticos como alcalde, al contemplar como el pueblo luchaba y se desesperaba al intentar controlar un fuego que arrasó decenas de miles de hectáreas de nuestros bosques. Con esto sólo quiero expresar que, al afrontar los actos que conmemoran dicho desastre, me vienen a la memoria imágenes trágicas e imágenes de entrega, lucha y unión que todavía hoy me emocionan.

Momentos tensos y situaciones del todo comprometidas, dado lo vivido, se han quedado fuera al recordar la lucha de las gentes del pueblo por defender su tierra. Vivir una tragedia como ésta, implica bronca y enfado de las gentes de la zona, comprensible y para nada censurable, ya que es muy duro para un vecino ver cómo se quema su monte y ve amenazada su casa, y no poder hacer nada.

No he olvidado a lo largo de este año que esto se produjo por un abandono progresivo del monte debido a que la agricultura se está perdiendo y el monte gana terreno sin que se pongan medios para evitarlo. Deberían fomentarse políticas de ayuda a trabajos como la apicultura, el pastoreo o la agricultura de montaña que son el verdadero tesoro de estos pueblos.

De no ser por los agricultores de montaña, bendita agricultura, el incendio que arrasó nuestros montes el año pasado hubiera sido aún más violento y devastador. Gracias a su trabajo no se quemó esa parte cultivada del terreno, pues el abandono de cultivos implica que aquel gane terreno y se convierta en combustible ideal. Todo estos factores, propiciaron el incendio que padecimos hace ahora un año.

En este día de conmemoración quiero resaltar el proyecto de recuperación de veredas y vías pecuarias, que es otro punto importantísimo y sobre el que se está trabajando para establecer una infraestructura básica para el pastoreo, actividad muy importante en la protección del monte y en la prevención de incendios. La comarca tiene un potencial muy grande y hay que reconocer el fracaso de las políticas forestales de estos años.

Otra nota que me viene a la memoria en estas fechas es la necesaria concienciación de todos, autoridades, ayuntamientos, vecinos y visitantes del tesoro que tenemos entre nuestras manos, muchas veces no valorado como tal, cuando hacemos nuestras actividades en nuestra naturaleza. El monte es un valor que hay que proteger, mimar, cuidar, limpiar y por encima de todo respetar y dejar impoluto cuando acabamos de disfrutar en él. Eso no siempre se produce y el incendio también nos dio la medida de lo que los seres humanos somos capaces.

Un año después, veo pasos dados, pero todavía mucho pasos por dar para poner remedio y evitar que esto no vuelva a ocurrir.

En las manos de todos está el reto, en las de las instituciones en mayor grado ya que cuentan con los medios y las infraestructuras, pero no olvidemos que en cada uno de nosotros, cuando salimos a pasear, a leer o a algo tan sencillo y tan vital como respirar aire puro, está el proyecto de monte que queremos: limpio, cuidado, sin residuos y, por encima de todo, nuestro.

Todos sin excepción debemos ser parte activa e importante en la recuperación de los bosques quemados. Nada aprenderemos de esta tragedia, si no orientamos las políticas y los esfuerzos a la prevención.

Manuel Civera. Alcalde de Alcublas.


Proyecto Quemados! - ¿Quiénes somos? - info@quemados360.org